martes, 7 de julio de 2009

COMO UN NIÑO QUE TREPA UN ÁRBOL...

Como un niño que trepa un árbol y pide a gritos ayuda, o un gato que se escucha maullar en la cornisa de la casa más alta. Como una hoja que quiere sostener la rama para no golpearse, o las frías bocas de los amantes a las que se les esfuman del cuerpo aquellas noches en que sus pieles juntas ardían.
Como mi figura en la azotea, sin saber bajar la escalera de regreso, o vos en las calles, intentando comprender si lo correcto sería recordar o invitarme a fugar las últimas penas de todo eso que nunca existió.
Así andan también las abstracciones esperando que otros brazos las contengan, así las palabras a la deriva, sin auxilio que las encuentre o una puerta que les permita lograr la libertad que no sintieron vibrar en este último año de vida.

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