domingo, 13 de septiembre de 2009

ÚLTIMA CARTA

Ésta es mi carta más lejana. La que no tiene respuestas y no se alimenta con más voces que sus voces. No hay espacios para que exista, porque no tiene ojos. No hay infiernos, ni paraísos, porque no siente.
Es una carta sin destinatario ni destino, sin pasajes ni puentes. Es el amor que no te pude dar y la espera excesiva a un paisaje mejor.
Es una nota fuera de tiempo, para que vengas y me rescates no de lo que se fue, sino de la soledad que pesa cuando desearía oír tu voz seguida de una risa simpática. Mi espejo me perdió, también de eso habla mi carta.
Siempre las causas, las encuentro en la naturaleza. Entonces culpo al aire por derrochar tanta tinta en vano, mientras las gotas caen y me deforman las palabras. Culpo al fuego que extinguió los anhelos, y a la tierra que opacó todos los instantes.
Un desierto de frases hiladas, un océano de refugios ahogados, un ir y venir sin destino, una última letra que aparece en esta última cart a.



1 comentario:

  1. La felicidad solo es real cuando es compartida.

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